Qué es la mentalización

La psicoterapia basada en la mentalización está diseñada para el trabajo con aquellos pacientes que vemos en número creciente en nuestros consultorios: pacientes impulsivos, con trastornos de la alimentación, adictos, somatizantes, borderline, narcisistas, esquizoides, depresivos,  etc. Vale decir, todos aquellos que son habitualmente denominados trastornos de la personalidad y que se diferencian de los clásicos pacientes neuróticos.

La experiencia clínica muestra que en estos pacientes encontramos, no sólo (según el marco teórico que suscribamos) fijaciones pregenitales, defensas arcaicas,  déficits en su narcisismo, vigencia de la compulsión a la repetición, apego desorganizado, agresividad primitiva, etc., sino también fallas en su funcionamiento mental.

Ha sido a partir de la obra de Wilfred Bion, Pierre Marty, André Green, Thomas Ogden, Peter Fonagy y muchos otros, que hemos tomado conciencia de que dichas fallas en el funcionamiento mental de estos pacientes son uno de los elementos clave, tanto para la comprensión de sus perturbaciones, como para un abordaje clínico eficaz de las mismas.

En lo que hace al aporte de Fonagy, cabe decir que la psicoterapia basada en la mentalización (TBM), creada por él en colaboración con Anthony Bateman y otros colegas, posee una serie de características que explican su creciente y notable expansión, llevada a cabo en los últimos 10 años, tanto en Europa, como en EEUU, Australia y, últimamente, Latinoamérica.

1) Dicha psicoterapia tiene una base teórica muy elaborada, consistente en la teoría de la mentalización. Esta teoría postula que la capacidad para mentalizar se desarrolla en los primeros años de la vida, en la medida en que el niño pueda establecer relaciones de apego seguro con cuidadores sensibles a sus necesidades, que tengan una actitud amorosa hacia él, y que posean la capacidad de considerarlo como alguien con estados mentales (deseos, afectos, creencias, fantasías, etc.) y de aprehender y tener en cuenta dichos estados en su relación con el niño.

Los traumas ocurridos en el seno de esta relación, así como diversos déficits y perturbaciones en las funciones parentales mencionadas, suelen encontrarse en la base de muchas de las fallas en el funcionamiento mental (fallas en la capacidad de mentalizar) de los pacientes con trastornos de la personalidad.

2) La capacidad de mentalizar es necesaria para que seamos capaces de comprender el comportamiento propio y ajeno en términos de estados mentales, regular nuestras emociones y establecer relaciones interpersonales satisfactorias.

3) Esta capacidad es compleja y debe ser entendida como multidimensional. En ella podemos diferenciar tres tipos de procesos diferentes:

3.a) Los procesos simbolizantes y transformadores: por su intermedio nuestra mente lleva a cabo retranscripciones, transformaciones y simbolizaciones de experiencias sensorio-motrices, pulsionales y emocionales originarias, mediante la utilización de representaciones más elaborados, con lo cual se instituye, complejiza y diferencia el mundo representacional y se tramitan de modo más adecuado los afectos e impulsos.

3.b) Los procesos cognitivo/imaginativo/atencionales: engloban una serie de operaciones mentales de complejidad variable, tales como el imaginar, el identificar y comprender los estados emocionales, el inferir los estados mentales que subyacen a los comportamientos de los demás, etc.
Entre estas operaciones cabe incluir las actividades metacognitivas, que toman como objeto a los propios procesos y contenidos mentales, permitiendo con ello una distancia psicológica respecto de los mismos y el discernimiento de la diferencia entre el pensamiento y la realidad efectiva (discernimiento que implica la posibilidad de relativizar el propio punto de vista y considerar puntos de vista alternativos). La posición metacognitiva favorece la comprensión del funcionamiento de la propia mente, la reevaluación de los automatismos interpretativos y atribucionales que recaen sobre el otro y sobre el propio self, y la regulación emocional.

3.c) Los procesos reguladores: tienen que ver con la regulación emocional, conductual y atencional.
Las fallas en el funcionamiento mental que encontramos en los trastornos de la personalidad suelen tener lugar en los tres tipos de procesos mencionados, de modo variable según el cuadro clínico de que se trate. Surgen entonces una serie de manifestaciones clínicas que advertimos en aquellos que padecen dichos trastornos (experiencias confusas y difusas de su mundo mental, dificultad para identificar sus emociones o sus necesidades corporales, merma en la posibilidad de considerar sus pensamientos como meros pensamientos y para anticipar el efecto de las propias acciones en los demás, dificultad para construir un modelo adecuado de la mente del otro que sirva para entender y prever su conducta, desregulación emocional, impulsividad, inestabilidad básica del self e intento de remediarla por medio de diversas acciones, etc.)

4) La psicoterapia basada en la mentalización es una terapia altamente formalizada, que identifica fallas específicas en el mentalizar y propone una serie de estrategias y técnicas para su abordaje y resolución.

5) Somete sus postulados teóricos, así como sus resultados, a investigación empírica sistemática.

6) Establece lazos con la investigación del desarrollo, la teoría del apego, las neurociencias y diversas corrientes del psicoanálisis y la psicoterapia contemporáneos.

7) No es excluyente de otros marcos teóricos, sino que suele articularse con ellos de diversos modos.

8) Estudios comparativos con otras terapias, en el tratamiento de pacientes borderline, muestran ventajas importantes a favor de la TBM.

9) Seguimientos rigurosos de pacientes, continuados durante años -con posterioridad a que hayan terminado exitosamente su tratamiento- muestran la profundidad y durabilidad de los cambios conseguidos mediante este abordaje.

Considero que éstas son algunas de las razones que hacen que la teoría de la mentalización y la psicoterapia basada en ella, reciban un interés en continuo aumento por parte de colegas situados en las más diversas latitudes.

Para ampliar esta información, remito al siguiente trabajo:
La mentalización, su arquitectura, funciones y aplicaciones prácticas

 

Gustavo Lanza Castelli
Presidente de la Asociación Internacional para el Estudio y Desarrollo de la Mentalización